La calidad de tus cartas depende directamente de la calidad de las imágenes que subes. Una imagen chica o comprimida se va a ver borrosa o pixelada por más que el resto esté perfecto. Esta guía te explica en simple qué necesitas y cómo revisarlo antes de diseñar.
Qué es el DPI, en simple#
DPI significa "puntos por pulgada": cuántos puntos de tinta caben en cada pulgada del papel. Mientras más puntos, más detalle y nitidez. Lo que a ti te importa como diseñador es la traducción práctica: cuántos píxeles debe tener tu imagen para el tamaño físico de la carta.
Por qué 300 DPI#
Imprimimos a 300 DPI, el estándar de la impresión fotográfica de calidad. A esa densidad, el ojo no distingue los puntos individuales y la carta se ve limpia y definida. Menos que eso empieza a notarse borroso o pixelado, sobre todo en textos y líneas finas.
Cada formato tiene su lienzo exacto en píxeles a 300 DPI. Por ejemplo, una carta Poker de 63 × 88 mm equivale a 744 × 1039 px. Puedes ver la medida de cada formato en Formatos y medidas.
Cómo saber los píxeles de tu imagen#
Antes de subir, revisa las dimensiones reales del archivo:
En Windows
Haz clic derecho sobre la imagen, elige Propiedades y ve a la pestaña Detalles. Ahí aparece el ancho y el alto en píxeles.
En Mac
Selecciona la imagen y presiona Obtener información (o ábrela en Vista Previa y revisa el inspector). Verás las dimensiones en píxeles.
Compara con el formato
Contrasta esos números con los píxeles que pide tu formato. Si tu imagen es igual o más grande, vas bien.
La advertencia del editor#
El editor de la plataforma vigila la resolución por ti. Cuando el DPI efectivo baja de 225, te muestra una advertencia de baja resolución. Vale la pena entender el "efectivo": si tomas una imagen y la acercas o haces zoom dentro del editor para que cubra más superficie, estás repartiendo los mismos píxeles en más espacio, así que el DPI efectivo baja. Por eso una imagen que parecía suficiente puede gatillar la alerta si la agrandas demasiado.
Si ves esa advertencia, achica el uso de la imagen o consigue una versión con más píxeles.
Errores comunes de baja calidad#
Estos son los sospechosos de siempre cuando una carta sale borrosa:
- Agrandar una imagen chica: estirar (upscale) no agrega detalle que no existía; solo hace más grandes los píxeles borrosos.
- Capturas de pantalla: suelen ser de baja resolución y no sirven para impresión.
- Imágenes descargadas en miniatura: la vista chica no es la imagen completa; busca siempre la original.
- Fotos muy comprimidas: pierden detalle y muestran bloques o artefactos.
Qué hacer si tu imagen es chica#
Si no puedes conseguir una versión más grande, tienes opciones honestas:
- Úsala más pequeña dentro de la carta, combinada con un fondo de color que llene el resto del lienzo. Una imagen chica bien usada se ve mejor que una estirada.
- Consigue el archivo original: pídelo a quien lo creó, descárgalo en su tamaño completo o vuelve a la fuente.
Lo que no funciona es re-escalar una imagen chica esperando recuperar detalle: la información que no está en el archivo no se puede inventar. Con esto claro, revisa también el color y los fondos y las especificaciones generales.
